COCO FUE PENSADA COMO UNA PELICULA DIFERENTE

Los cinematógrafos de Coco revelan sus influencias al igual que lo diferente que era la visión inicial de la película de Pixar

Sentarse con los directores de Coco: Lee Unkrich y Adrian Molina, junto con la productora Darla K. Anderson es obviamente un maravilloso momento para cualquier seguidor de la historia de Pixar. Mientas Molina está haciendo su apasionado debut de director con Coco, Unkrich y Anderson datan atrás hacia los primeros días de Pixar, cuando el estudio estaba apenas terminando su primera película Toy Story. Respectivamente acreditados como editora y “ángel digital”, Unkrich y Anderson fueron ganando experiencia desde el clásico de 1995 y desde entonces continúan pisando fuerte en las maravillas de Pixar.

Quizás por ello mismo es que Coco, fue tan fácil de proponer para Unkrich y el supervisor de historia Jason Katz en 2011. Habiendo asistido a una reunión con John Lasseter (el CCO de Pixar), director de muchos clásicos incluyendo Toy Story, el concepto de Coco fue una victoria obvia, aunque hubiera sido la tercera propuesta de Unkrich.

Poco después de la victoria del Oscar de Toy Story 3, Unkrich sugirió hacer una escenografía durante la festividad mexicana conocida como El Día de los Muertos. Y mientras el cinematógrafo sugirió que se daría por bien servido con hacer cualquiera de las tres películas que había imaginado, Anderson no fue tan modesta.

Es mi favorita,” dice mientras ríe. Aparentemente, Lasseter también estuvo de acuerdo con que era demasiado buena para simplemente dejarla pasar.

Unkrich recuerda: “John casi que fue directamente por esa, y honestamente yo hubiera quedado contento con tomar cualquiera de las dos direcciones, pero ésta en particular parecía ser el inicio de una aventura para mí personalmente.

Aun así, era aparentemente una película muy diferente a primera vista. En lo que Coco se convirtió fue en una película que según Molina: sólo podía tomar lugar en el Día de los Muertos. La propuesta original era más desde una perspectiva americana. En la película terminada, el héroe central es Miguel, un chico mexicano que sueña con llevar a cabo una vida de mariachi y debe lidiar con sus ancestros esqueléticos que lo desaprueban en el día en que los fantasmas y los muertos pueden interactuar. Sin embargo, lo que Unkrich había decidido originalmente era algo mucho más inclinado hacia la cultura americana.

Era una historia muy diferente de la que terminamos haciendo” recuerda Unkrich. “Tenía elementos similares; tenía un personaje principal que era un niño, pero trataba de un niño americano que viajaba a México y visitaba a sus familiares mexicanos. La música no era gran parte de la historia para nada. Habían muchas cosas diferentes nada más en el transcurso de desarrollar la historia, como siempre pasa. Algunas cosas funcionan, algunas ideas son buenas, otras son malas, y tiras esas por la borda, y comienzas a pensar en formas diferentes de abordar la historia. Fue probablemente un año trabajando en diferentes historias hasta que acogimos la historia del niño que quería ser músico en una familia que no lo permitía.

El resultado es una película mucho más alineada con la celebración de la tradición de las culturas Mexicana y de Centroamérica, de las cuales Unkrich y Molina se enorgullecen en su propio derecho, dado nuestras circunstancias actuales. También es una película como algo nunca antes visto en Pixar. Aunque el estudio ha adoptado siempre un vocabulario clásico de la cinematografía, Coco es lo que Molina describe como “un dueto entre los vivos y los muertos”, completos con atributos estilosos de La Era Dorada del cine americano y mexicano. Es la representación física de Miguel imitando la destreza de su difunto ídolo musical, Ernesto de la Cruz, por medio de una desgastada cinta de VHS, de sus películas de los 50s.

Desde el puro principio cuando me uní al equipo para la primera historia de Toy Story, vi un mundo y vi la tecnología que nos permitía hacer lo que quisiéramos, y no teníamos que estar sujetos a reglas de cómo se movería la cámara en el mundo real” considera Unkrich. “De repente podíamos mover la cámara a cualquier lugar que quisiéramos, hacer lo que quisiéramos. Pero comenzamos a poner unas reglas desde el principio de que no queríamos hacer eso. Queríamos seguir la gramática básica de la cinematografía. Pensamos que estábamos haciendo la película tan aterrizada porque en el momento, sabíamos que era una tecnología muy nueva y sabíamos que las imágenes que estábamos creando no se parecían a nada que hubiéramos visto antes. Así que queríamos asegurarnos de que había familiaridad en esas imágenes, y que la gente sintiera como si estuviera viendo una película que pudo haber visto en los 50s o 30s. Entonces después de hacer eso en nuestra primera película, en Toy Story, continuamos así con todas. Hemos tratado de mantenerlas muy ancladas”.

Anderson también está intrigada por esta dicotomía, y considera que es uno de los muchos secretos que explica porqué la gente tiende a adorar las películas de Pixar tanto, por generaciones múltiples. Tienen un énfasis en la narración clásica versus concesiones hasta la tópica modernidad.

No es común decir “sensibilidad a la antigua”, pero me refiero a ello en la mejor manera posible” dice Anderson. “Está anclada en historia, tradición y familiaridad”.


Esa sensibilidad despierta una interesante pregunta dentro de sí. Dado que otro grande aspecto de Coco es poder conocer a tus antepasados y conectar con el pasado, uno se pregunta ¿con qué tipo de superhéroes de la infancia, querrían interactuar los cinematógrafos en el Día de los Muertos? Para Unkrich la respuesta no es para nada sorpresiva, por lo que ha podido poner homenajes escondidos de su película favorita The Shining, en todas las películas de Pixar que ha dirigido, incluyendo Monsters Inc. y Toy Story 3 (Y sí, habrá un poco de ello en Coco también). “Yo quisiera conocer a Stanley Kubrick", dice Unkrich, “He pasado mucha de mi carrera y vida admirando todo su trabajo, y tratando de conocer a su familia. Él es alguien que quisiera conocer. Si eso funcionaría, no lo sé. Dicen, sabes, que por lo general no quieres conocer a tus héroes, y yo ciertamente he tenido algunas experiencias en donde conocí a algunos de mis héroes y después deseé no haberlos conocido. Pero ese es el mío.

Anderson también dio su respuesta personal a la inquietud, revelando que usaría la oportunidad para resolver un misterio familiar. “Yo quisiera conocer a los ancestros del lado de mi madre” dijo Anderson. “Ella fue adoptada y mi madre ya no está con nosotros, así que me encantaría verla y a todos sus ancestros por la conexión matriarcal…Es un gran, divertido e interesante misterio, con todas las aventuras que incluye.

Esto en cambio, hace que Molina se torné bastante reflexivo sobre su historia familiar. “Lo conocí en vida, pero querría ver a mi abuelo por parte de mi padre porque cuando era pequeño, siempre fue un tipo muy divertido”, dice Molina. “Era súper alegre, súper extrovertido, y de niño, me encantaba eso de él. Sólo sé que poder interactuar como adulto, él debía ser igual. Pero sabes, en lo que creces e interactúas con tu familia en diferentes niveles, te das cuenta más de quién eres.

Y las familias también podrán saber más de quiénes son, o por lo menos de cómo conectan, cuando Coco se estrene el 27 de Octubre.

Fuente original: http://www.denofgeek.com/us/movies/coco/267266/coco-was-pitched-as-a-very-different-movie

Traducido al español para Toisz.com